Ni anillo ni muñeca hinchable

Quiero follar, colocarme de orgasmos, lubricar cual caracol, erectar mi vello de caricias íntimas; pero no quiero casarme ni sentirme un trozo de carne. ¿Tan difícil es de entender? Pues parece que sí.

El otro día, hablando con una sexy por Insta, me explicaba que se ha separado recientemente del padre de su hijo y le daba pavor empezar una relación con nadie. Por otro lado, evidentemente, quiere satisfacer sus necesidades sexoafectivas.

Hablábamos de la sequía por la que atravesamos al no querer solo sexo por sexo.  Ella siempre ha sido de relaciones largas, y no se ve en un pim pam pum bocata de atún. Yo, ya sabéis que he sido Samantha, pero desde que descubrí el sexo con amor, no quiero otra cosa. Y no se trata de estar enamorada, sino de presencia, de entrega, de crear un verdadero espacio de intimidad que te permita correrte a siete chacras. 

No digo que lo otro esté mal. Ni siquiera digo que nunca vaya a tener un pim pam de esos de puro fuego (que no dejan de ser morbo y placer genital). Algunos pueden ser deliciosos, incluso memorables, pero la gran mayoría para mí no lo son; vamos, no lo fueron. El sexo no es solo el momento del coito. Ni siquiera es solo el coito, pero bueno. Lo que quiero decir es que me quiero sentir bien luego también. Si al ponerte las bragas te sientes vacía, pues no te ha salido muy a cuenta el tema.

Yo quiero tener orgasmos expandidos por todo el cuerpo, sentir que todo se vuelve purpurina y fundirme en ella. Lo otro me sabe a poco. Pero claro, para ello necesito poder sentir amor por la otra persona. Esa es la clave: sentir amor por cada puto poro de piel mientras te tocan, te miran y te penetran. Hasta que tu cuerpo explota de amor o simplemente se esfuma a vibrar con él. Por algo se llama “hacer el amor”. ¡Si es que es eso, vaya! 

Lo que no nos dijeron es que no hace falta querer casarte con esa persona. Solo quererla en ese momento; quererla de gusto.

¿Crees que es fácil que pueda conseguir eso con un tío que no conozca? ¿O que no sepa follar mirando a los ojos? ¿O para quién yo solo sea un agujero donde descargarse? Por eso el sexo por sexo no me va. Por eso necesito conexión, que no compromiso. 

La sexy me decía: “Eso es. Conexión, que no compromiso. Qué bien lo has descrito; nadie me entiende”

Estamos criando. No queremos meter a nadie en casa. Pero tampoco tenemos vocación de monjas: queremos follar, queremos hacer el amor, que nos empotren, sí, pero con amor.

¿En serio no nos entienden? Joder, no es tan difícil. Ni anillo ni muñeca hinchable. 

2 Comments

  1. Qué maravilla!!! Pienso igual, me has dejado loca con la expresión: colocarme a orgasmos 👏👏👏👏👏
    Y lo de subirse las bragas y no sentirse vacía, una verdad como un templo!!!!! Es que es lo que es!!!!
    Entre nosotras parece que sí nos ente demos. Arriba las sexys!!!!

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