Criaturas de alta demanda

Las criaturas de alta demanda se caracterizan por ser intensas, demandantes, impredecibles, sensibles, hiperactivas, absorbentes, insaciables… Sí, todas las personitas lo son, pero en estas se eleva a la máxima potencia.

Hay teorías que niegan esta especie. Pero hoy alzo la voz en favor de todas las madres que no aceptan esta negación.

Estas teorías vienen a decir que l@s niñ@s nunca piden más de lo que necesitan. Hasta ahí bien, pero que si a nosotras nos parecen de alta demanda, es porque no estamos lo suficientemente disponibles y nos lo tenemos que hacer mirar.

No me gusta nada esta teoría. Toda la responsabilidad recae en la madre, y ya sabemos que la responsabilidad muchas veces se transforma sigilosamente en culpa. Tener a madres que se sientan culpables no ayuda en absoluto. A vender cursos sí. Es muy buena estrategia. Pero en su día a día, en su relación con sus peques, no ayuda nada.

Además de tener una criatura (o varias) con una intensidad abrumadora, tienes que cargar con la responsabilidad de que no estas lo suficientemente presente o que eres una floja porque te sientes superada por sus demandas.

No me parece justo eso. Pero tampoco me parece cierto.

Es verdad que la maternidad te hace mirarte mucho y te hace conectar muy fuerte con tu sombra. Ya hablé de eso en el artículo: «La Maternidad es una hostia bien dada». Es un aprendizaje continuo. También es verdad que no podemos estar conectadas y presentes 24/7, y requiere de un trabajo por nuestra parte estar lo máximo posible en cada momento. Pero para mí no es cierto que l@s niñ@s que son más movid@s y demandantes lo sean siempre y solo porque su madre no está disponible para ell@s y requieren llamar la atención.

No lo es porque si no, todas las madres tendrían el mismo tipo de hij@. Habrían madres que solo tienen hij@s de alta demanda, madres que solo tienen hij@s “de media demanda” y madres que solo tendrían hij@s musgos. Y no es así.

¿Que qué son los musgos? Es el nombre que le ponemos mis amigas y yo a los peques que son tan tranquilos que parece que ni existen. So sorry.

¿Envidia cochina?

Pues a veces sí, pero en lo general no. 

Otro argumento para desmontar la creencia de que l@s niñ@s de alta demanda no existen y es la madre que no puede dar lo que necesitan, es que esta alta demanda no solo es identificada por ellas, sino por toda la familia, por todo el profesorado, incluso dependientes del súper; porque se hacen notar y mucho.

No me gustan las etiquetas y ciertamente cuanto menos las utilicemos mejor, pero otra cosa es negar la evidencia. Y lo summum ya es cargar todo a la madre. ¡YA ESTÁ BIEN, POR DIOS! Vale que esa semillita viene cargada con el ADN de los progenitores (y ancestros). Y que de padres intensos no puedes esperar pequeños Budas...pero de ahí a sentenciar sin ápice de duda que la madre no está disponible emocionalmente…¡Pues no señora! Habrá que ver cada caso. Digo yo.

¿O no es cierto que cada persona es diferente? Pues igual que unas son más altas y otras más bajas las habrás más demandantes y menos. No hay más.

Además, estoy segura que han nacido con esa intensidad y energía brutal porque la necesitarán para su propósito, al igual que otras tendrán otras características para realizar el suyo.

Todo bien.

Por último exponer que trabajo en servicios sociales, he visto por desgracia muchas madres poco disponibles emocionalmente y sus hijos son de lo más diversos, al igual que la vida. Así que definitivamente no compro la teoría que responsabiliza a las madres.

Con todo, reconozco que creo que es más complicado criar a niñ@s de alta demanda porque no paran, tienen una intensidad brutal y agotan. Es así. Aunque después está la parte de que el mundo necesita personas con energía, dispuestas a desafiar y cambiar las reglas. Así que debemos ser muy cuidadosas con no estar todo el día llenándolas de inputs negativos (que si nos descuidamos lo hacemos fácilmente) y haciéndoles sentir que hay algo mal en ellas, porque son perfectas tal cual. Y si no las castramos para que saquen todo su potencial, lo petarán. ❤

Es difícil, sí, pero vale la pena.

Mi consejo para todas las madres -y en especial para estas por la intensidad que supone- es dejar la culpa lo más lejos posible. Aceptar lo que hay sin intentar cambiar su esencia. Y enfocarnos en lo positivo, porque si no nos vamos directitas al infierno. No el de la Santa Madre Iglesia; al nuestro, que es todavía peor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s